MI MUSICA

lunes, 16 de agosto de 2010

INCOMPRENSIBLE

No puedo entender desde la humildad y las limitaciones de mi mente,, (porque quiero pensar que el problema está en mí), noticias como las que he visto reflejadas en los medios de comunicación estos días sobre lapidaciones.

No puedo entender, no puedo aceptar, y eso lo hago con la limitada capacidad que Dios me otorgó, cómo nadie, otro ser humano como tú, con tus mismos derechos, con limitaciones humanas como tú, se otorga el derecho a erigirse como juez divino, como brazo ejecutor de la divinidad, para acabar con la vida de otras personas a pedradas.

Nada más absurdo, nada más contrario a la bondad y misericordia divinas. ¿pero de qué Dios hablamos?.

Parece ser que de un ser cruel, vengador, que te crea limitado y te castiga por tus limitaciones: sencillamente absurdo y terrible.

Pero es que además, dicha ejecución se convierte en un acto público,  un acto “político”, una muestra del poder del miedo a que se somete a las personas en nombre de un dios inventado por humanos a su antojo y conveniencia.

Y es que el ser humano es capaz de subir a los altares, pero otros son capaces de bajar a lo más profundo de los abismos.

Es el reinado de las sombras, del miedo, del castigo, de la venganza…en definitiva del poder de unos humanos sobre otros.

¿Y quién prueba la verdad, la capacidad mental, el estado piscológico de esos individuos que se erigen en  “jueces” divinos, esos individuos que se quedan satisfechos en su conciencia por haber cumplido la misión divina.?

Estos actos sí que constituyen la esencia del  miedo.

No, no quiero, no reconozco, a ese Dios que me crea imperfecto y me castiga por ello, sé que no es real , sé que es una pura mentira creada por  ¿quién ó que?,

Sirvan estas meditaciones en recuerdo de aquellos que entregaron, – les arrebataron-  su vida, su preciosa oportunidad de aprendizaje, en nombre de las ideas religiosas ó políticas , sin importarme condición ni nombre, sin identificarme con credo alguno.

Sencilla y humildemente, desde ese rincón del corazón en el que cada uno lleva encerrado la esencia divina.  Aquellos que en su búsqueda encontraron el cofre del Dios interior, el espejo en el que se refleja dentro de cada uno el Dios verdadero, sin nombre, sin rostro, infinitamente misericordioso, absolutamente amoroso y piadoso lloramos continuamente ante lo absurdo , ante la mentira, ante la falsedad de estos dioses que nos intentan inculcar a través del miedo,. y que tantos cadáveres han cargado a la espalda de dios.

El poder de la violencia es la razón de la sinrazón, es la fuerza del que no puede esgrimir la razón para  expresar su verdad, es la más clara prueba de la bajeza del ser humano,

Aquél que expresa  una idea a través de la violencia, sencillamente, no tiene nada que decir, porque no tiene argumentos válidos para apoyar y dar sentido a lo que dice.

¿Y qué valor tienen las ideas inculcadas a través del miedo, a través de la fuerza ? Sencillamente, la temporal que  se le otorga hasta que aparezca alguien aún más violento, con  más poder para imponer las suyas propias.

Pero la verdad es eterna e inmutable, está por encima del tiempo, y de nuestra limitada existencia, de nuestros limitados sentidos y capacidades de comprensión.

Por Dios…en nombre de Dios…dejémosle en paz, no le hagamos responsable de nuestras atrocidades y miserias. Dios no tiene las manos manchadas de sangre. Por lo menos, eso me dicta mi corazón eso me grita la voz interior con total claridad y certeza.

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