Aún recuerdo cuando andaba yo por eso de los 16 ó 17 años, Por aquella época vivíamos una época de palpitante y renovada ansia de crear una sociedad igualitaria, tolerante y democrática.
Por donde quiera que uno mirase se dejaba ver y sentir una especie de inquietud colectiva por cambiar las cosas. Habían movimientos sociales de todo tipo.
Había planes, ilusiones, deseos de futuro, había ansias y poder creador y creativo.
La música era, formaba parte de la vida diaria. Asistíamos a la edición constante de éxitos musicales, se oía la radio , abundaban los genios en muchos aspectos, sobre todo en el creativo,
Conocíamos poetas, escritores, músicos …que dejaron huella, que siguen estando ahí esencialmente porque no hay quién los supere.
La gente mostraba un rostro más amable, se les veía ilusión e inocencia en la mirada.
Ahora, ya pasado los cincuenta, me siento, relajado, y me pregunto donde están todos aquellos músicos que marcaron época, dónde están los renombrados pintores, escritores, científicos de entonces. Indudablemente la mayoría, desaparecidos.
Pero la pregunta que me hago es ¿quién ocupa su lugar ahora?.
Comentaba hace tiempo con alguien que tenia una conocida tienda de discos que, sus clientes éramos gentes que pasábamos de los cuarenta. Gentes que, como él mismo, vivimos la época de los Beatles, del sonido de Philadelphia ,etc, etc… y que seguíamos comprando música, que eran reediciones de los clásicos, porque no había ya nada nuevo, nada que pudiera perdurar en el tiempo como lo habían hecho estos grupos y músicos anteriores.
Cuando andaba yo por los 15 años, nos reuníamos la pandilla y teníamos conversaciones , en cierto modo, “intelectuales”. Hablábamos de temas y cuestiones de interés, aún siendo niños.
Había una madurez y un nivel educativo bastante mayor que el de ahora, a pesar de las dificultades y escasez de medios, comparativamente hablando, con los que existen hoy día.
Hoy hablo con muchachos de veinte años, estudiantes, y veo como la cultura, en sus niveles más elementales, que son los que forman los pilares de la educación brilla por su ausencia.
Me pongo a mirar y escuchar las noticias, y veo dejadez, pasotismo político, decadencia en instituciones de cualquier índole, degradación moral, falta de ilusiones y proyectos de futuro en una sociedad acomodaticia , degradada.
Guerras, violencias, falsas religiones y gurús engañosos, drogas y alcohol, escasez de “genios”, músicos de marketing carentes de personalidad e ideas nuevas y sobre todo propias, cambios climáticos, degradación de las ideas y la moral, servilismo a los grandes y ocultos poderes, son…parecen ser, el pan nuestro de cada día en las noticias, en el quehacer diario de los acontecimientos que se nos brinda a través de cualquier medio de comunicación.
Y entonces le sobreviene a uno una especie de temor profundo. Cierto es que yo ando ya ocupado en hacer las maletas, y cuando digo hacer, me refiero en el sentido figurado, porque en el real, lo que hace uno , en cierta manera es desvestirse, quitarse de arriba la carga, lo acumulado en los años ya vividos.
Y le entra a uno una desazón profunda, cuando mira al frente, cuando piensa en qué y cómo acabará todo esto. Y se pregunta desde lo más profundo si no hay otro camino, si el fin, ese que se intuye , es inevitable y tan desvastador como se deja entrever.
A mí me queda la esperanza del autoengaño, que me repite que soy yo el extraño, que soy yo el “mal pensado”, que soy un tremendista, un idiota que no ve más allá de la punta de su nariz, y que, en definitiva lo que hago, no es sino analizarme mi propio ombligo. Y eso me reconforta, me hace suspirar aliviado, porque me tranquiliza pensar que todo es una simple invención, una imaginaria visión de mi mente calenturienta, y sobre todo me alegra sobremanera por el futuro de las generaciones venideras, que eso sí, deberían seguir oyendo a los Beatles, Frank Sinatra , Tom Jones…etc…etc….(que la lista es interminable) y no anda mi memoria por buenos andurriales ya.
..¡Vaya hombre ! y ahora va y me llega este correo, para “arreglarme el dia”. Menos mal que como éste se reflejan muchos en la vida cotidiana, en el día a día, y acaba uno aceptándolo como parte de la realidad. Pero,,, allá cada uno. Yo, por lo menos, pienso seguir mirando amaneceres, prefiero mantener la inocencia, prefiero seguir siendo un pobre iluso, un idiota al margen , un denostado “poeta” de la vida, un imbécil escaso de luces, un inadaptado...
Intentaré mantenerme , aunque sea dentro de mis limitaciones , debilidades y escaso presupuesto mental, intentaré mantenerme ilusionado, por el simple hecho de agradecer, a pesar de todo y todos, lo hermoso y valioso que es vivir.
Y que cada uno se siente en su propia orilla, que cada uno busque su remanso, su propio observatorio, para mirar, ver y sacar sus propias impresiones, que cada uno intente encontrar su equilibrio. Porque las “MIRADAS E IMPRESIONES”, son ejercicio fundamental del simple arte de VIVIR, a la sombra de uno mismo, escuchando su propio eco. porque , en definitiva, vivir es un ejercicio personal, íntimo e intransferible.
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