TRAS EL MURO QUE DELIMITA LA ENTRADA AL CORAZÓN, SOLO SE ESCUCHA LA MÚSICA, MI MÚSICA, AL COMPÁS DEL LATIR DE MI PROPIO RITMO, ACOMPASADA DEL SILENCIO INTERIOR, QUE NO ES LA AUSENCIA SINO LA SUMA, QUE NO ES LA PÉRDIDA SINO EL ENCUENTRO CON TODO. MUSICA ES EL IDIOMA DEL ALMA, MI VOZ INTERIOR, MI SOPLO DE AIRE VITAL, EL ENJUAGUE DE MIS LÁGRIMAS, LAS SILENCIOSAS RISAS DE MI ALEGRÍA ÍNTIMA, EL PLACER DE RECONOCERME, SIN JUICIOS AJENOS, SIN VALORACIONES, SIN ACOMPAÑAMIENTOS …MÚSICA ES VIVIR.
La vida está detrás de lo visible, detrás de lo aparente, detrás de lo físico, detrás de lo tangible, porque la vida es el camino de vuelta del otro lado, es el sendero que recorremos tras la visita al mundo interior. Quién no ha visitado el mundo del corazón, no ve, no percibe, no asimila, no vislumbra, no disfruta, no valora, no agradece el regalo maravilloso del vivir.
Es un simple, burdo, proceso biológico, de necesidades, de apetencias, de pensamientos y sentimientos incontrolados, de tiempo vacío.
Cada día me alegro más de haber vivido, de hacerlo, y cada día me alegro más del proceso de saber de la muerte, de su realidad, de su posibilidad para acceder a otros confines de la existencia imperecedera del espíritu. Vivir eternamente, en un mundo como este, sería el peor de los castigos. Morir es, la posibilidad de remontar el mundo carcelario de lo material, de lo aparente, de lo burdo y efímero.
Cada día, tras el pensamiento del alma, me veo más distante más separado del mundo de lo perceptible, del reino de lo humano, cada día me siento más alejado del mundo de lo humano, en la sensación de estar sencillamente perdiendo el tiempo en la estación.
No entiendo el mundo, no comparto el mundo; sus suciedades, sus maleficencias, sus drogas, sus mafias, sus poderes ocultos, en una época en la que nada es lo que parece, en la que el ser humano se ha convertido en infame e imbécil consumidor de estilos propuestos y dictados por quiénes no tienen otra idea que conservar su superioridad sumiéndonos en la miseria de la involución. Todo es una apariencia, un engaño. un juego .
No somos sino el fruto de una capacidad intelectual alienante, una creación de la soberbia, de la vanidad, que nos limita, nos impide desarrollar y evolucionar realmente.
No somos mejores que antes, sino que las masas humanas se han idiotizada, quizás como fruto de una plan astutamente concebido, por quiénes teniendo el conocimiento de la verdadera dimensión de la existencia , se han puesto al servicio del lado oscuro del todo, para servir al mal. Sólo unos pocos nos han hecho llegar al punto tecnológico en el que nos encontramos, son unos pocos los que , realmente, han aportado las bases para que hayamos alcanzado la realidad que hoy tenemos como especie.
Los demás somos simple masa biológica, mano de obra necesaria, desconocedores de la verdad. Actuamos gregariamente, por impulsos por modas dictadas, por ejemplos impuestos , y nos creemos reyes de la creación, guapos , eternos, imbéciles desconocedores de su verdadero y profundo yo.
Nos sentamos en terrazas, enarbolando las copas alcohólicas de la amistad. Es que somos tan amigables, tan bellos, ataviados con los ropajes de las apariencias. Confundimos términos, nos manipulan, nos usan a su antojo, nos han usado, y en esta época, desgraciadamente lo han logrado, probablemente en mayor cantidad y mucho más profundamente, porque nos han logrado convencer y hacer partícipes del juego del mal y la ignorancia profunda del verdadero ser, ese que empieza en uno mismo y termina en el encuentro con lo divino.
Vivir es un regalo que cada vez más , está lejos del alcance de la mayoría.
La belleza está en el silencio de lo oculto, en la risa humilde, en la mirada profunda del corazón…en uno mismo en sí mismo.
VIVIR ES, SENCILLAMENTE, EL SILENCIO DE LA MIRADA. VIVIR ES SENCILLEZ , VIVIR ES…ESTO:
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