Si algo valoro es la libertad, la capacidad, la posibilidad de elegir y determinar lo que quiero. Me falta energía, quizás, carezco de vanidad, no me gusta ni satisface destacar, porque no me ando en una prueba deportiva, no busco méritos para ser reconocido. Me gusta caminar por la orilla, a veces a paso cambiado, en sentido contrario. Soy mi propia meta, mi objetivo, mi juez . No me gusta el poder, no entiendo la violencia, ,,y es que entender, entender otra cosa…no entiendo.
Miro a esos señores encorbatados, apoltronados en el poder, esos otros de elegante vestido militar, ó a esos otros disfrazados con vestimenta clerical . Esos que dirigen el mundo, omnipotentes, esos que parecen sentarse a la mesa con Dios, cada día, esos que nos han llevado, en definitiva ,a un destino de futuro incierto.
Cuántas muertes en nombre de Dios, cuánta justicia en manos de quiénes no saben en qué consiste, cuánto determinismo en quiénes no saben siquiera dirigir su propia vida.
Ostentosos, vanidosos, se comen el mundo, engañados, ignorantes, incapaces de ver lo sutil, incapaces de distinguir lo efímero de lo real, apartados en su ceguera del verdadero sentido de la vida.
Soy un idiota, un iluso, soy un inocente pasajero, un colmado ilusionista, un sereno observador, un simple, llano, ser humano, que navega por otros mares, y es que entender, entender…no entiendo.
Esos nos llevaron a este punto de la historia, esos nos vendieron una falsa promesa, esos nos engañaron con falsas morales, esos nos conducen como rebaños, esos nos condicionan y manipulan a su servicio, esos nos exigen que paguemos las consecuencias de sus errores, de sus incapacidades, esos nos piden lo que no pregonan con su ejemplo. Qué más prueba de su incapacidad, de su escasa evolución personal.
Esos que malgastan , que derrochan. nos piden ajustes de cuenta, esos que juegan con sus móviles en la poltrona, que se quedan dormidos ante las cámaras de los medios de comunicación, que invierten en obras faraónicas pero inútiles, esos que nos roban nuestros hijos, esos que dirigen negocios sucios, que nos degeneran con drogas y vil sexo, esos que asesinan salvajemente, esos que evaden propiedades y dinero ajeno en beneficio propio, esos que se erigen en modelos y salvadores y que no son capaces de reconocerse a sí mismos. esos son los artífices del verdadero apocalipsis, una profunda revolución interior, que nos aguarda como única esperanza, como única posibilidad de sobrevivir como especie.
No hay otra cosa, aunque entender ,entender…no entiendo.
Y sin embargo, cuando escucho, cuando me sereno, cuando me encierro en mí mismo, cuando me acurruco en el silencio de la música, me siento tan pleno., tan íntima y sencillamente feliz, que no puedo por menos que admirar y agradecer a esos maravillosos magos de los sentimientos. Me basta para ser feliz, despojarme, descargar mi mirada del peso de lo feo , escuchar mi propia melodía, porque…aunque entender, entender… no entiendo, veo con el corazón todo lo hermoso de la vida, sin afanes, sin vanidad ni avaricia, sin otro ideal que ser yo , en el verdadero sentido que eso conlleva.
Mis viejos vinilos
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