Miro la mar, absorto, extrañado por el leve y sereno eco del lamer del agua sobre las rocas de lava sobre las que me hallo.
Veo ante mí un profundo y azul horizonte, inalcanzable e insondable, mientras me despojo lentamente de mí mismo: me descalzo , al borde de la consciencia. Siento el leve murmullo del aire, los juegos de luces de las estrellas deslizándose sobre las aquietadas aguas marinas, mientras me libero de los pensamientos incontenibles de una juguetona y rebelde mente, para deshacerme de mí mismo, aquí, así, al borde del océano, para dejar de ser consciente y convertirme en consciencia, para dejar de estar y convertirme en ser, espíritu, sólo esencia, sólo mera y pura energía primigenia.
Me rebelo, me despojo de mi envoltorio físico, que cae al suelo, como mero traje corporal, como globo deshinchado, vacío, para convertirme en esencia, en energía pura, para ser espíritu desencarnado , alma liberada, para ser yo, en esencia, pura vivencia, sólo sentido sublime del ser.
Me rebelo, me despojo de mi envoltorio físico, que cae al suelo, como mero traje corporal, como globo deshinchado, vacío, para convertirme en esencia, en energía pura, para ser espíritu desencarnado , alma liberada, para ser yo, en esencia, pura vivencia, sólo sentido sublime del ser.
Dejo de ver, para mirar, dejo de escuchar para ser eco de mí mismo, libre , en libertad, soy serena melodía, soy luz de estrella, soy brisa marina, soy el eco de mis miradas, soy el fruto de mis impresiones, aquí, al margen del mundo, soy la vida, soy la oportunidad transitoria, soy el viajero que regresa al camino , al sendero perdido durante el fugaz instante de lo material.
Cierro los ojos y todo lo siento como ningún sentido puede describirme, porque dejo de estar para ser, para tomar consciencia, para ser parte de la consciencia
Y mientras observo el mar me libero, me voy aislando del embrollo que hemos montado, de lo complejo y enmarañado de la sociedad humana; no sé de poderes, no sé de ideologías, no sé de maldad ni violencia, no sé de infundios ni mentiras, no sé de luchas por el poder, no sé de mafias y vicios, no sé de poderes ocultos, no sé de gente inicua, vacía de valores, meras marionetas que se mueven a la orden de quiénes las manipulan a su antojo. Y mientras vivo el mar, me siento libre, humildemente libre, sencillamente experiencia , alumno del proceso de la vida,. Vivo por vivir, el instante sereno, mío, únicamente mío, regalo de la divinidad, con toda la sencillez del mundo, con total aceptación de mi destino.
Vivo el mar, con la mirada en un horizonte de ensueño y esperanza , de ilusión por caminar por nuevos senderos, con la inquietud de no saber, con la fe de aprender lo cierto, miro el mar sí, sereno y confiado, enfrascado en laborar mi mundo interior, el único eterno y verdadero. No sé de pesquisas, no sé de miedos, no sé de enemistades, no resuelvo el mundo ajeno, es sencillamente mi momento, mi pequeño momento para renacer, para resurgir ante mí, para mí, para ser yo, para valorar y agradecer la posibilidad de aceptar, humildemente. el regalo de ser parte de la creación, al margen del sueño, aunque sólo sea por unos instantes… sereno, confiado, agradecido…esperanzado.
MUSICA, MAR..SILENCIO…ESO QUE LLAMO DIOS EN MÍ…AGRADECIDO:
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