Siempre nos han manipulado, nos siguen manipulando. La historia de la humanidad se ha creado en torno a la influencia, dominio y manipulación de alguien, , algunos, que permanecen tras los sistemas que nos gobiernan y nos rigen, y tras religiones, regímenes y demás formas de poder , hay una fuerza oculta permanente que es la que manipula los hilos de la marioneta llamada humanidad.
Si pensamos y actuamos un poco, eso sí, callada, interiormente, porque las revoluciones, las guerras, las violencias desatadas contra lo establecido han sido la mayoría de las veces programadas por quiénes realmente llevan la batuta de nuestras acciones, si pensamos, si miramos con conciencia a nuestro alrededor nos daremos cuenta de el sometimiento al que hemos estado inconscientemente esclavizados.
Nos guian, nos crean formas de pensar, nos usan para sus intenciones, nos despojan del verdadero valor que tenemos cada uno de nosotros como seres humanos. Nos imponen normas y juicios de valores, nos dictan patrones de conducta y comportamientos, falsas morales de ideologías, que no hacen sino alienarnos y convertirnos en sus peones, en beneficio propio.
Religiones que se amoldan según progresa la sociedad con el único fin de no perder a sus “clientes”, leyes que hemos de cumplir unos y no otros, penas y castigos según para y quién sea, obligaciones injustas, derechos injustos.
Y hemos asumido con tal grado de perfección ese papel que nos han impuesto, que hemos perdido incluso la visión más cercana, la de nosotros mismos, y no somos siquiera conscientes de nuestra esclavitud, convirtiéndonos en defensores del carcelero que nos limita.
Y después de miles de años de evolución, seguimos defendiendo creencias absurdas, religiones absurdas, miramos hacia otro lado ante las injusticias, nos hacemos firmes defensores de la mentira que nos conforma y engaña a nosotros mismos, perdi-éndonos, hundiéndonos en el pozo de la deshumanización.
Y asistimos impacibles , admiramos, y aplaudimos a quiénes nos engaña y nos trata como simple montón de carne, como rebaño, como simple subproducto .
Qué, quiénes somos, cuál es el sentido de nuestra vida, la de cada uno, cuál nuestra función, nuestro deber, qué verdades se nos oculta y quiénes ó qué es lo que lleva la rienda de nuestra vida, quiénes son ó que és ese poder que nos gobierna, más allá de la mano visible ejecutora de sus mandatos.
¿Sómos realmente los reyes de la creación, ó, más bien el juguete roto de alguien, que experimenta con nosotros como conejillos de indias? Quizás no seamos sino un mero proyecto, un mero experimento en el laboratorio de alguien, una mentira inventada.
Miremos la historia, la de cada uno, desde nuestra propia conciencia, y seamos sinceros al analizar hasta donde pensamos y actuamos como realmente queremos, y en cuánto somos capaces de liberarnos de lo que no somos realmente nosotros mismos, para serlo realmente, y nos daremos cuenta de que seguimos siendo los espectadores del circo romano, víctimas y verdugos de sí mismos, aplaudiendo la muerte del luchador en la arena, sin darnos cuenta que somos nosotros mismos los que estamos allí.
NAVIDAD ES OTRA COSA, es el regreso a uno mismo, es el intento, valioso, necesario, imprescindible, no importa siquiera el resultado, sino el esfuerzo en sí mismo, de despojarnos, liberarnos, reconocernos, desvestirnos de los falsos ropajes, de las máscaras y disfraces que hemos asumido conforme hemos ido perdiendo la conciencia de nosotros mismos y del mundo de lo cierto. Y el simple paso de entender, de sentir ese atisbo de uno mismo, es reconocer y reconocerse, escapar de la cárcel, levantar la mirada, descubrir nuevas impresiones de lo vivido.
Somos otra cosa de lo que nos dicen, no meros consumidores de ideas de otros. Soy yo, eres tú, y eso es más importante…eso es NAVIDAD. Navidad no es consumo, no la justificación de lo injustificable, no es la mentira, no es adoptar un papel no asumido realmente, no es aparentar, no es fiesta exterior. NAVIDAD es el renacer, el reencuentro con uno mismo, es desembarazarse, es prometerse, real, cierta, humildemente con el yo profundo, ese que,siempre está de la mano de la verdad, aunque nos hayamos empeñado en tapiarlo tras gruesos muros .
Es nuestra única obligación, nuestra meta, nuestro único sentido en la vida, es el viaje hacia la libertad, es la prueba, es el ejercicio obligatorio . NAVIDAD ES escucharse arropado en la humildad, es regresar al mundo interior, al mar interior para renacer como ave fénix, a la espera del reencuentro. NAVIDAD es el pulso de cada instante del corazón de los viajeros del espíritu. Abramos nuestros íntimos sentidos, acallemos el bullicio que nos rodea, para escuchar más allá, y seremos NAVIDAD.
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