Llevaba un tiempo sin hablarme, he de reconocerlo, y es que los dolores penas y ajetreos de lo cotidiano,
me han mantenido desconectado. Pero me he escuchado, eso sí, que para eso siempre tengo un momento,
un hueco de silencio, donde la música,, compañera y aliada de mis sentidos y elocuente expresiva emisora
de mi compás interior se convierte en el dulce eco de mis diálogos .
A solas comparto con la vida la pasión de amarla profundamente. A solas la amo, a solas la comparto conmigo
mismo, a sabiendas de lo fugaz de la experiencia, de lo poco sutil de mis sentidos para entenderla.
A solas me guía el dulce golpear del piano, que como escaleras me transportan a un sublime cielo, a sólas lloro
con las rasgadas y vibrantes notas de un romántico saxo tenor, a sólas me balanceo con el impetuoso ritmo de la
guitarra eléctirica, a sólas me acompañan los decididos toques de la batería.
Música es el lenguaje de lo humano que me hace sentir el sonido creativo de la vida.
Amo la música, a solas, amo la vida … con música.
Dios ¡qué hermoso es escuchar con el corazón , qué sutil y profundo es el lenguaje del alma!
Que suerte tengo, sin duda, de disfrutar de este precisoso don. Gracias.
Sólo con cerrar los ojos para ver con la mirada interior, sólo con bajar las cortinas sonoras de lo cotidiano se puede alcanzar el estado sublime de comunicación con el todo.
S
Hoy he podido hablarme, un poquito, a sólas, suavemente, en el lenguaje que no usa palabras, hoy he vuelto a encontrarme, un poquito, para sumirme en el eco de mis propios sueños. Hoy he vuelto a encontrarme para sentirme en plena compañía a través del sublime poder del encuentro. Hoy he vuelto a alimentar mi espíritu, a sólas, un ratito. Sencillamente, el poder de vivir.
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