MI MUSICA

jueves, 6 de enero de 2011

LA LIBERTAD DEL SER

He de reconocer que soy raro, que me muevo por derroteros extraños , pero no molesto a nadie, no estorbo.

Ando por mi tierra de soledades, es cierto, pero respeto al mundo.

Recorro  senderos interiores, aunque tengo, inevitablemente los pies en la tierra.  Invento mis historias, recorro el entorno circundante para recrearlo en el mío interior, a solas.

A  solas saboreo el sonido de mis melodías eternas, a solas  me recreo en mis estampas del pasado, a solas soy el niño de siempre,  a solas reinvento el mundo, a solas lo disfruto como el que más, sin  impedimentos, sin ataduras, sin prejuicios.

Cuánto más descubrí dentro de mí, más independiente me sentí de los demás, sin  orgullo ni soberbia, sólo,en  mi mundo.

Cuánto más sentí dentro de mí , más aprendí a amar  a los demás de manera más cierta, más profunda.

Huyo, es cierto, de festejos, no soy amigo de lisonjas y demás menesteres de sociedad, soy tímido empedernido, pero…además,  prefiero la libertad del ser.

No me gustan los moldes, me molestan los corsés, y eso, eso, inevitablemente se paga en lo social.

Me gusta ser feliz porque sí, independientemente de lo externo, de los convencionalismos sociales, de fiestas y  festejos anunciados, de falsas alegrías , de  propuestas de felicidad impuestas  por otros.

He de reconocer, sí, que soy raro, pero no molesto  a nadie, y en mi estilo personal, respeto como el que más, soy el más sociable de todos, amigo olvidado;  soy el más independiente, el más moderno de todos,  real y ciertamente, porque respeto y asimilo la condición de los demás.

Aplico y predico con el ejemplo la máxima de vida de respetar a los demás en su estilo y forma.

Amo la vida, la valoro,   acepto  y  asimilo con  la claridad de conciencia que he desarrollado en el mundo interior, en el arcón que la llave de la soledad me abrió . Me sé efímero, transeúnte  ocasional de la experiencia de vivir,  tengo asimilado que la soledad es la real    ocupación del ser  humano,  porque nos guste ó no,  lo tengamos descubierto ó asimilado,  -que eso es igual- es lo cierto.

Solos.  nacemos en compañía,  solos,  morimos en compañía.  Ambos procesos  inevitables son el modelo de nuestra vida, el resto es obra de nuestros espejismos, de nuestras historias inventadas,  –benditas sean por otro lado-  pero reconocer esa verdad fundamental,  asimilarla,  es indispensable para tomar verdadera conciencia de nosotros mismos, y curiosa y paradójicamente, estar profunda y realmente unido a todo y todos en la conciencia universal de la que somos parte.

Sonidos de tierra adentro de la soledad, el país de los sentimientos.

  A bordo del navío interior, los océanos a cruzar son serenos y armoniosos

mares musicales.

Suavemente me siento arropado , me abandono al ritmo de las olas

de blanca espuma musical.

Voces serenas resuenan como ecos del espíritu en lo más profundo de la noche

estrellada, en el viaje interior. La música es la meta del silencio del alma.

A bordo de mi personal navío, recorro las serenas voces del entorno interior,

los cálidos y plácidos dominios del encuentro con los sentimientos del alma.

Con los ojos cerrados escucho el verdadero sentir de mi corazón, y acompaso su latir

con el ritmo de mi música.

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