PORQUE no conviví nunca con mi padre, porque no tuve hermanos, porque en esta vida de lo cotidiano, de lo humano, compartí camino con mis soledades, compartí infortunios, penas y alegrías sólo con una persona hasta bien entrada mi madurez, y que por esas circunstancias, tampoco sufrí la pena de una pérdida de un ser querido muy allegado, esa vez, la pérdida de mi madre, ha sido, es, un golpe, yo creo que definitivo en mis corazón. PORQUE en el mundo que me rodea, en la vida personal, íntima, la indefensión se hace presente en cada instante en mi , porque no encuentro alicientes, sólo preguntas que sé que no puedo responder desde este lado de la visión, todo se me hace tremendamente pesado. Es una espera vacía, desilusionada, monótona.
No es tristeza, no es depresión, es el conocimiento, la certeza absoluta en mis creencias, en que esto es un mero trámite, y me fastidia no saber cuál es el pago que aún me queda por hacer, cuál la deuda a saldar, para pasar al siguiente nivel de mi existencia.
Estoy sentado en una oficina esperando para arreglar los papeles, preparar una documentación, sentado en la sala de espera, con esa sensación de estar perdiendo el tiempo, mientras llega el momento de ser atendido.
Miro alrededor y todo me parece parte de un sueño de mi mente, una creación suya, y me doy cuenta que en este lado todo es una pura mentira. Amistades, parentezcos, relaciones y posesiones, penas y alegrías, todo, en definitiva, un engaño de nuestra propia mente, una creación.
Cuando por y en esos instantes en que he aprendido a desconectarme, a zafarme de esa prisión de los sentidos, cuando puedo despertar durante unos instantes en los que el tiempo pierde también su poder, cuando me encuentro en lo que verdaderamente soy, recupero la libertad, me zafo del miedo que me encarcela y aprisiona, recupero la visión real. es entonces cuando encuentro la felicidad, y me sé un pasajero eterno que está de visita por estas tierras, durante un instante de los sentidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario